Sé más productivo y ayuda tu equipo a serlo

Entradas

Alguna vez ¿has tenido la impresión, al final del día, de haber estado muy ocupado y al mismo tiempo no haber hecho nada?

Los días y las semanas pasan muy rápidamente y a menudo, saltamos de un proyecto a otro, de una a otra actividad, casi sin darnos cuentas, sin un orden concreto. Esto hace que nos quedemos con un sentido de confusión y con la impresión de que nuestro tiempo no ha sido útil.

Trabajando de esta forma, se alimentan ideas que a menudo no son correctas: la impresión de estar dedicando mucho tiempo a una tarea, o ninguno a otra; la impresión de necesitar sacar tiempo para terminar un proyecto concreto o de estar dedicando demasiado tiempo a otro.

Sin embargo, si pudieses mirar lo que haces desde fuera como si fueses un espectador de tu día a día, te darías cuenta de adonde se va tu tiempo realmente y, sobre todo, que la mayoría de tus impresiones están equivocadas.

De igual forma, cuando tienes poco control de tu tiempo, es muy fácil que se mal distribuya entre tus tareas, acabando con dedicar mucho a las que no son importantes y poco a la que sí lo son.

Si lo de arriba te suena, hay que poner remedio.

¿Qué es el Time Tracking, o rastreo del tiempo?

time tracking

Fuente: Pexels.com

Hace unos años me planteé buscar una forma para analizar con más objetividad el tiempo que estaba dedicando a las distintas actividades de mi día a día en el trabajo.

Tenía dos objetivos principales:

  • Comprobar si mis impresiones eran correctas, o simplemente, impresiones.
  • Distribuir el tiempo a disposición en función de la importancia del proyecto y no en función de la dinámica de la jornada (mail, llamadas, presiones, etc).

Luego de realizar diversas investigaciones y probar algunos métodos más o menos conocidos, encontré que en todos había algo que no me convencía: demasiado engorrosos y que requerían mucho tiempo para gestionarlos; necesidad de programas y herramientas adicionales; no obtenía como resultado un análisis significativo y útil; o eran demasiado complejos para trasmitirlos a mi equipo de trabajo.

Así que, al final, he tenido que pensar y construir un método mío.

¡Y aquí, lo comparto contigo!

Método de Time Tracking, o rastreo del tiempo

La idea de fondo es la de reconocer cuáles son las áreas y tareas de tu día a día a las que más tiempo y energías dedicas.

Veámoslo.

El problema es que puede que tengas decenas y decenas de tareas por realizar. Si te pones a mirar con lupa y pones en una lista todo lo que haces, no terminarás nunca; por lo que hay que buscar la forma para que el cometido sea más llevadero y viable.

Por ello, no pienses en tareas sino más bien en ámbitos, áreas de trabajo, categorías o simplemente las responsabilidades que tienes.

El rastreo de tu tiempo será mucho más fácil si lo realizas para 5 o 6 categorías de tareas distintas en lugar de todas, así no estarás constantemente saltando de una a otra y no deberás  preocuparte por registrar cada cambio.

Este enfoque también tiene la ventaja de ser escalable, de forma que, si comienzas con un rastreo más genérico de unas pocas categorías y según los resultados surge la necesidad de entrar más a detalle, siempre puedes aumentar y seccionar las categorías en sub-categorías o tareas concretas.

Una vez tengas tus categorías definidas te toca preparar una tabla o lista donde apuntar lo que haces.

Puedes usar una tabla tan sencilla como la que se presenta a continuación e ir rellenando con una sigla los espacios, según lo que hagas.

TIME TRACKING

Es importante que adaptes el horario  a tus necesidades y los intervalos, según tus costumbres. En mi experiencia, una hora es suficiente, pero podrías probar con intervalos de media hora o de dos horas según lo que te parezca mejor y te sea más útil.

Recuerda, es cuestión de probar y adaptar el método a tus necesidades. Es éste el que debe adaptarse a ti y no al revés.

Sobre todo, al principio, no debes preocuparte por ser muy estricto, ni muy fino. Si redondeas no pasa nada, si al final del día tiras de memoria, porque se te olvida ir apuntando a cada hora, tampoco pasa nada.

Hazlo como mejor puedas, pero siempre manteniendo la tarea liviana, que no resulte en una carga más. Los resultados serán válidos y útiles, aunque te equivoques de vez en cuando.

En fin, te sirve a ti, lo haces para ti, para mejorar tu día a día, así que merece la pena el esfuerzo, pero sin que te atropelle la labor.

Una vez que tengas tu tabla, por mes o por semana, te será fácil registrar cómo empleas  tu tiempo y al final del mes  solo debes contar las celdas de cada tipo para saber a qué te has dedicado.

Teniendo la medida real respecto a la inversión de tu tiempo, podrás gestionarlo mejor, es decir, decidir si redistribuirlo, seguir así o tomar otras medidas.

Por ejemplo. Si eres cocinero (y que no se enfaden los cocineros si me equivoco con algo 😉) tendrás decenas de tareas distintas: organizar la cocina, hacer la compra al por mayor, ir al mercado, revisar los productos frescos, gestionar el personal, preparar los turnos, preparar lo precocinado, organizar el menú, entrantes, mariscos, carnes, platos fuertes, arroces, gestionar la limpieza, el orden, etc.

Si quisiéramos tomar nota de todo lo que hace el cocinero podría volverse un caos. No se puede estar pendiente de tantas tareas distintas, pero sí podemos agruparlas. En fin, poco importa si está preparando cordero o ternera, lo que importa es saber que está preparando carnes. Poco importa si compra marisco o pasta, lo importante es conocer el tiempo que dedica a las compras.

Según este principio podríamos sacar categorías principales:

  • Abastos (al por mayor, mercado, minoristas, etc.).
  • Gestión de personal (turnos, faltas, entrevistas).
  • Precocinados (sin dependencia del tipo de plato).
  • Platos principales (sin dependencia del tipo de plato).
  • Limpieza y cierre (y otros aspectos relacionados).

Con 5 categorías ya es más fácil gestionar un rastreo.

Además, a cada categoría asignarás una sigla para tu tabla:

  • Abastos -> podría ser una A.
  • Gestión de personal -> podría ser una G.
  • Precocinados -> P.
  • Platos principales -> R.
  • Limpieza y cierre -> L.

Así será más fácil rellenar tu tabla.

Para saber más

Una vez tengas los resultados de unas semanas o un par de meses, está en tus manos mejorar la distribución de tu tiempo según las prioridades que te marques.

Puedes hacer muchas cosas, pero mejor lo vemos en otro post 😉.

Mientras tanto puedes ir practicando con esta plantilla.

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

como gestionar mejor el email

¿Qué cantidad de e-mails envías cada día?  Sobre todo… ¿cuánto tiempo pasas leyendo, revisando, escribiendo,  mensajes de correos electrónicos? Te habrás preguntado más de una vez cómo gestionar mejor el e-mail. A continuación se presenta una guía en 7 pasos.

Levanta la mano si nunca has perdido tiempo delante del cliente de correo. Una simple gestión de mensaje se puede convertir en una actividad absolutamente improductiva, mientras debería ser una simple gestión de mensajes.

Para terminar con esta pérdida de tiempo, he diseñado unas prácticas sencillas, pero efectivas que deseo compartir en este artículo.  No olvides que puedes enriquecer esta información con tus comentarios.

Cómo gestionar mejor el e-mail

como gestionar mejor el email

Luego de varios años de ensayo y error buscando la clave para gestionar de forma productiva el uso del correo electrónico,expongo opciones claras y efectivas, que me han permitido lograrlo:

  1. No uses el e-mail como si fuera una lista de cosas que hacer.
  2. Usa palabras claves en el asunto.
  3. Introduce un resumen del mensaje al principio.
  4. Sé sintético.
  5. Gestiona tu bandeja de entrada.
  6. Bórrate de las newsletter que no te interesan.
  7. Aprende los atajos de teclado.

Vamos a ver cada uno de ellos.

Espero que encuentres la forma de aplicarlos y te ofrezca ideas que puedas adaptar a tu estilo y necesidades.

1. No uses el e-mail como si fuera una lista de cosas que hacer

Aunque te sientas comprometido a estar pendiente del cliente de correo, Outlook, Lotus o Gmail che sea, esta tarea puede resultar poco positiva y a menudo se convierte en una pérdida de tiempo. Más aún, si tienes activadas las notificaciones estarás todo el día dentro y fuera de tu bandeja de entrada, incapaz de concentrarte en cualquier otro trabajo o actividad.

Primero desactiva las alertas y aprende a ignorar el e-mail durante al menos una hora seguida, sucesivamente establece dos momentos del día para consultar los mensajes.

Las alertas suelen estar activas por defecto, pero presentan la opción de ser desactivadas de forma tal que no se conviertan en un elemento distractor mientras trabajas en una presentación o en un informe.

Acostúmbrate a ignorar el correo por un tiempo mínimo de una hora, no te preocupes por no ver un mensaje concreto. Informa a tu jefe y compañeros que en caso de emergencias, se pueden comunicar vía telefónica.

Decide tú cuando es el momento más conveniente de consultar tus correos.

Puede ser a primera hora de la mañana, en la última hora de la tarde o a la hora del café. Depende de ti, solo ten en cuenta que debe ajustarse a tu rutina sin desechar otras tareas o complicar tu concentración en el trabajo.

En resumen: no estés pendiente continuamente del correo, aprende a ignorarlo para poder centrarte en otras tareas diarias, reserva un par de momentos concretos del día para gestionar los mensajes.

2. Usa palabras claves en el asunto

El nombre y el asunto son los dos campos más importantes de un mensaje porque son lo primero que se observa al recibir un correo.

Especialmente el asunto es un texto que podemos y debemos usar para optimizar el mensaje y su comprensión.

Si usas palabras claves será más sencillo para el destinatario entender la razón del mensaje y lo que se espera del mismo, de igual forma resulta un beneficio para ti ya que podrás localizar y catalogar los mensajes con más facilidad.

El etiquetado del asunto puede ser tan estricto o flexible como tú quieras, siempre teniendo en cuenta que debe representar una ayuda y no entorpecer tu trabajo.

Algunas etiquetas podrían ser:

ACCIÓN: cuando te esperas que el destinatario haga algo concreto relacionado con tu mensaje.

INFO: cuando el mensaje solo tiene fines informativos, y no se requiere respuesta o acción.

TOMA DE DECISIÓN: cuando le envía un mensaje a alguien para que éste tome una decisión al respecto.

SOLICITUD: si busca permiso expreso o aprobación del destinatario.

En lo personal, prefiero evitar etiquetas estrictas y muy elaboradas, pero sí incluyo textos en el asunto que dan la idea de lo que busco.

Por ejemplo,

ACCIÓN – PROYECTO ABC también podría ser: Proyecto ABC, debemos revisar presupuesto.

SOLICITUD – DEPARTAMENTO ABC también podría ser: SOLICITUD permiso para feria, departamento ABC.

Se puede ver que sigue siendo igual de efectivo, pero sin perder flexibilidad y, lo más importante, no pierde el toque humano.

La próxima vez que envíes tus informes por correo electrónico, intenta utilizar mejor la línea del asunto. Por ejemplo: INFO sobre actualización de proyecto. Y si necesitas que tu jefe apruebe las vacaciones, puedes escribir: SOLICITUD de vacaciones.

Estas demarcaciones pueden parecer obvias o innecesarias, pero si lo haces bien, tus correos destacarán en la bandeja de entrada del destinatario y será muy fácil para él entender lo que necesitas.

Por otro lado, te permitirá responder interrogantes sobre el sentido de un mensaje antes de enviarlo (¿por qué?), y así redactar y realizar un mejor trabajo.

3. Introduce un resumen del mensaje al principio

Cuando se va a redactar un correo largo, puede ser útil realizar una breve declaración al principio, con la finalidad de resumir el objetivo y las claves de lo que se explicará con mayor profundidad posteriormente.

De esta forma, ayudas el lector a procesar rápidamente la información que compartes, y despiertas en él, el interés por seguir adelante para conocer más sobre el asunto.

Piensa en las interrogantes que el lector se podría plantear: ¿cómo me afecta este correo electrónico? ¿Por qué me envían este mensaje? ¿Qué tengo que hacer? Contéstalas con la declaración inicial.

Es un método sencillo que genera resultados positivos: hacer los mensajes más claros y de fácil comprensión para el destinatario.

No se debe olvidar, la responsabilidad de que el receptor comprenda el mensaje, es del remitente. Por ello debes  hacer todo lo posible para que sea fácil entender lo que quieres decir.

Un ejemplo de mensaje aplicando las ideas anteriormente expuestas, podría ser el siguiente:

Asunto: INFO sobre proyecto ABC.

Declaración: Se ha detectado una mejora de rendimiento en la línea de ensamblaje DEF, probablemente debido a los materiales. No se requiere acción, solo comparto la actualización.

Mensaje: Tras 3 meses de trabajo de la línea DEF y el cambio de 5 proveedores de materia prima, el departamento de calidad ha detectado como la eficiencia del proceso ha mejorado. Estos datos están contrastados por medio de informes semanales y pruebas externas. El personal ha sido interrogado para averiguar posibles factores contingentes.

Nos esperamos estabilizar la producción y la calidad al nivel actual, que supera lo esperado.

Informe completo disponible en intranet.proyectoABC.informes.es

Gracias y saludos.

4. Sé sintético

Los correos electrónicos cortos son más efectivos que los largos, por lo que intenta comprimir el contenido para que se ajuste a un pantallazo y no sea necesario desplazarse.

De igual forma, se recomienda evitar las formas pasivas porque tienden a alargar las oraciones y complicar su lectura.

Se sugiere el uso de las formas activas poniendo los sustantivos por delante de los verbos.

5. Gestiona tu bandeja de entrada

Un error muy frecuente es dejar la bandeja de entrada como la recibimos, sin crear reglas o carpetas.

Es muy importante que tomes acción sobre tu bandeja organizándola de forma cómoda para ti, filtrando los mensajes y creando una rutina concreta para su revisión.

Si un mensaje es solo informativo y no requiere de acción, archívalo en otra carpeta.

Si la información es trivial o hasta publicitaria, bórralo sin temor y así evitarás acumular mensajes que resultan triviales.

Si el mensaje requiere de una respuesta sencilla o el envió de un dato que tienes a mano, hazlo ya. No lo dejes o te obligarás a volver a abrir el mensaje, esto puede ocasionar pérdida de tiempo en tu gestión.

Si el mensaje requiere de una acción compleja, planifícala, resérvate un tiempo en la agenda, grábalo como tarea o como cita en el calendario y así te darás un tiempo concreto para solucionarlo sin tener que abrirlo y cerrarlo varias veces, y con las diferentes interrupciones que se pueden presentar.

Los filtros son tus amigos.

Se sugiere crear filtros y carpetas, por remitente, por proyecto, por asunto, entre otros. El criterio lo marcas tú según tus gustos y tus hábitos, pero debes educarte a programar filtros para automatizar la gestión de los mensajes.

Un filtro puede ser especialmente útil para correos repetitivos como informes sobre el almacén, el estado de un pedido o la actualización de una campaña de venta.

Son mensajes que podrías no mirar en el momento en que lo recibes, pero sabes que sí son de tu interés y debes consultarlos apenas tengas un poco de tiempo. Puedes mover todos los mensajes iguales y periódicos a una carpeta y consultar ésta, solo en el momento en que tengas tiempo y disponibilidad.

6. Bórrate de las newsletter que no te interesan

Resulta molesto cuando la mitad de los correos nuevos, son anuncios de ferias y congresos o actualizaciones de alguna revista que nunca lees. Probablemente borres estos mensajes o los marques simplemente como spam.

Hay otra cosa que puedes hacer, más efectiva, aunque requiera 30 segundos más: anular la suscripción.

Bórrate de las mailing lists que no te interesan, no dejes que envíen correo, aunque te lo pare el antispam. Bórralo en el momento que recibes algo que no tiene valor para ti y deja solo lo que te sirve.

Además, si usas Gmail.com, Outlook.com, Yahoo.com u otro cliente en la nube, hay una solución muy cómoda que se llama Unroll.me. Este sitio te envía un resumen que recopila todos los boletines y otros correos electrónicos que hayas decidido incluir.

A través de una interfaz muy simple, te permite cancelar tantas suscripciones como quieras con unos pocos clics.

Para limpiar tu bandeja de entrada solo tienes que:

  • Regístrate en Unroll.me.
  • Iniciar sesión.
  • Hacer clic en “Editar suscripciones”.

Decidir, para cada suscripción, si mantener el correo en tu bandeja de entrada principal,  desactivarlo o agregarlo al resumen diario.

¡Así de fácil!

7. Configurar y aprender atajos de teclado

Un atajo de teclado es una combinación de teclas para realizar una tarea que normalmente se haría con el ratón. Los más comunes son Ctrl + C para copiar el texto y Ctrl + V para pegarlo. Funcionan en cualquier programa de Windows donde puedas ingresar texto.

Cada software tiene sus propios atajos de teclado. En general, estos hacen que el uso del software sea mucho más rápido.

Lo más útil son los accesos directos para eliminar y archivar correos electrónicos, marcar mensajes como leído/no leído, las flechas para navegar por las vistas.

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Portada

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

 

 

 

organizar tu escritorio

¿Qué tal está tu escritorio? ¿Qué herramienta usas para organizar tu día a día?

No es fácil desenvolverse entre smartphones, agendas, ordenadores y libretas de papel y encontrar la forma más conveniente de gestionar la información y las citas del día a día.

El exceso de opciones resulta ser tan malo como su defecto.

Aquí encontrarás algunos truquillos que conmigo han funcionado. Habrá algo que podrás copiar y otras cosas que te parecerán locuras.

La premisa fundamental es que cada uno tiene que forjar su sistema y que no hay una solución definitiva, aunque nos quieran vender blogs y libros que digan lo contrario.

Así que, manos a la obra para construir, como si estuviera hecho de Legos, tu escritorio ideal.

7 trucos para organizar tu escritorio

organizar tu escritorio

El escritorio suele ser un espacio caótico; tanto el virtual de tu ordenador, donde acumulas enlaces y carpetas que luego no abrirás en la vida; como el real, donde apoyas los brazos mientras tecleas, apilas informes y folletos inútiles y coleccionas muñequitos, plantitas, cachivaches electrónicos y cargadores.

¡Vamos al grano!

1. El escritorio es tu puesto de mando

Organiza tu puesto de trabajo con dos objetivos:

  • Tener a mano todo lo que necesitas.
  • Evitar distracciones.

Esto quiere decir que deberás observar durante un tiempo lo que usas y lo que no. Si hay iconos en el escritorio de tu ordenador que no pinchas desde el año pasado, quítalos.

No dejes nada ‘por si acaso’.

Haz lo mismo con la mesa de trabajo: archiva esos informes antiquísimos, guárdalos en un armario o tíralos definitivamente a la papelera, también puedes reciclarlos.

¿Y cómo se lo que realmente necesito?

 

Un truco muy bueno para averiguar lo que realmente necesitas, es vaciar tu escritorio metiendo en una caja absolutamente todo lo que tienes en la mesa. En el ordenador puedes usar una carpeta.

En el plazo de un mes observa y toma nota de lo que saques de la caja porque realmente sera lo que necesites y déjalo en el escritorio.

Lo demás que no has sacado de la caja lo puedes tirar o guardar en un armario o una cajonera.

Evitar distracciones también quiere decir reordenar los objetos para que estén a mano, y así, no tengas que moverte y distraerte cuando busques un lápiz, un bolígrafo o un rotulador.

Organiza los documentos por proyectos o por funciones, así cuando estés centrado en un asunto tendrás a mano todo lo relacionado con ese asunto.

Y no olvides un toque de humor, de verde o tu muñequito favorito, para sentirte cómodo y sacarle una sonrisa a los que te visitan 😊 .

2. Herramientas de trabajo

OneNote es una efectiva herramienta de trabajo. En mi caso utilizo las secciones para identificar los proyectos y las páginas para guardar la información de cada proyecto.

Además, se pueden guardar archivos y hojas de cálculo y trabajar con ellos directamente dentro del mismo OneNote.

¡Muy cómodo!

Puedes también capturar pantallas y páginas web desde la extensión para navegadores IE, Chrome, etc.

Su integración con Outlook (no solo correos sino calendarios y tareas) permite que se puedan enviar correos, enlazar notas y reuniones y dar de alta nuevas tareas relacionadas con las notas y los documentos de proyecto.

También es útil sincronizar OneNote con OneDrive para guardar los blocs de notas en la nube y poder consultarlos desde cualquier dispositivo.

3. Cómo usar las listas

Para que nada se te escape o se te olvide puede usar listas. El truco para que sean efectivas es tener distintas listas según el tipo de nota que debes tomar.

Así podrías tener una lista ‘buzón’ donde poner las ideas y las notas hasta su sucesivo filtro.  Luego, una lista de ‘acciones’ podría registrar los recordatorios por proyectos o temas.

Para lo personal, haz una lista dedicada y para lo que no puedes hacer ya , pero que no quieres olvidar, haz una lista ‘algún día’.

Lo importante es que no te esfuerces de recordarlo todo, sino que lo guardes en tus papelitos reales o virtuales que sean, para poder consultarlos siempre que lo necesites.

4. Para tus proyectos personales

Soy usuario de Evernote dese el año 2011. La mayoría del tiempo siendo Premium y sobra decir que esta herramienta me encanta y la considero indispensable para mi día a día.

Uso Evernote para gestionar proyectos (sobre todo personales), almacenar información y digitalizar documentos.

Respecto a la sincronización entre dispositivos (ordenador, Tablet, smartphone) no tiene competidores.

5. Recursos gráficos

En algunos momentos habrás necesitado imágenes o ilustraciones para tus presentaciones y documentos. Bien, te aconsejo buscar en Pexels.com y Pixabay.com , sin duda los mejores stock de fotos libres de derecho para el uso profesional, (por cierto, si conoces otros, déjalo en los comentarios 😊).

También, The Noun Project.com  es mi fuente para iconos e ilustraciones. Es increíble la cantidad y la calidad del material que se encuentra en estos sitios.

Si los pruebas y te gustan te invito a contribuir de alguna forma: libre no quiere decir gratis en internet, y si usas algún material, proporciona tú también cuanto tengas la oportunidad.

organizar tu escritorio

Fuente https://thenounproject.com/

6. Herramientas para estar informado

Para seguir mis fuentes favoritas de noticias, como periódicos on-line o blogs, uso Feedly. Se trata de un recopilador de fuentes RSS y aunque de vez en cuando pruebe otros, al final vuelvo siempre a él.  Sin duda más cómodo que tener que visitar sitios y páginas web uno por uno, además, te propone el contenido sin distracciones, ni  publicidad.

Para aprender recurro a Blinkist y LinkedIn Learning. El primero, es un servicio para aprender a la velocidad de la luz. Puedes leer resúmenes de libros sobre cualquier tema, siempre que no sean de ficción. Funciona también con apps para Android y iOS. Los resúmenes son buenos, me gusta la estructura y lo considero un servicio de calidad y muy útil. Por su parte, Linkedin Learning (apartado del propio LinkedIn), ofrece cursos sobre temas muy diversos. Tiene versión desktop y apps, es muy sencillo de usar y tiene un catálogo excelente.

Para leer uso Kindle. Hace algún tiempo me propuse no comprar más libros en papel por las diferentes ventajas que suponen los soportes electrónicos. Estoy cumpliendo con creces gracias a este dispositivo de Amazon; un catálogo amplísimo en varios idiomas que me permite comprar libros en español, italiano e inglés desde la misma plataforma. ¡Estoy encantado!

7. Y si echas de menos papel y lápiz…

Fuera de la pantalla, sobre la mesa uso Moleskine. El tacto, los materiales y el diseño no tienen rival. Tanto la libreta tamaño cuartilla como la media cuartilla, son artículos fijos de mi arsenal de papelería.

Para saber más

Si no estás satisfecho y quieres averiguar sobre otras técnicas y trucos para organizarte y ser más productivo, te recomiendo comenzar por Getting Things Done – David Allen, un clásico repleto de buenos consejos.

Podrás seguir luego con algo más reciente pero también útil, The Pomodoro Technique – Francesco Cirillo, que basa su técnica en ‘pomodoros’ de tiempo.

Por último, te dejo los enlaces de los productos y servicios nombrados arriba:

Pexels.comPixabay.comThe Noun Project.comOneNote, OneDrive, Evernote, Blinkist, Linkedin Learning, Kindle, Moleskine.

PS: Indico que dejo estos enlaces solo para tu información y comodidad, ya que no disfruto de ningún programa de afiliación o recompensa desde estas empresas.

Photo Credit Pixabay.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Portada

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

 

 

equipo de trabajo

¿Eres el jefe de un equipo de trabajo o lo vas a ser pronto?

Si es así, hay muchos nuevos desafíos en tu camino. Los conocimientos técnicos sobre la materia que trates con tu equipo son importantes, aunque te darás cuenta que siempre hay algo más que tienes que aprender.

¿Te imaginas a que me refiero?

Con esta entrada aprenderás algo muy importante para gestionar un equipo de trabajo: las cosas cambian continuamente y tienes que estar preparado. Entran y salen personas, las tareas evolucionan y así cambia el entorno.

Más allá que las tareas específicas o los compañeros que tengas, sean estos seleccionados por ti o heredados, lo más importante es mantener un rumbo, un método claro, una estrategia que no dé lugar a confusión, tanto dentro como fuera del grupo.

Recuerda, siempre es mejor una mala estrategia que ninguna estrategia. Por ello no tengas miedo de probar, atreverte, cambiar… Pero siempre teniendo un claro objetivo en mente.

Comparto contigo algunas ideas que para mí han sido muy útiles y me han permitido gestionar con éxito un equipo multidisciplinario capaz de enfrentarse constantemente a nuevos retos y de integrarse perfectamente con el resto de funciones de la empresa.

Estoy seguro de que podrás aprovecharte de mi experiencia.

¡Vamos al grano!

Guía definitiva para gestionar un equipo de trabajo

equipo de trabajo

Identificar responsabilidades y tareas

Para poder desarrollar cualquier actividad es fundamental conocer con exactitud tus responsabilidades y analizar en detalle las tareas que necesites llevar a cabo.

Este ejercicio te permitirá tener claro a que dedicar tu tiempo y monitorear cuánto inviertes en tareas útiles para tu objetivo y cuánto tiempo desperdicias en actividades que no lo son.

Si tu vecino te tira de la chaqueta para que le eches una mano, o si alguien te intenta colocar su trabajo, debes tener claros cuáles son tus prioridades y obligaciones. Solo así podrás decidir si ayudar o rechazar tareas que no te tocan.

Tu responsabilidad se refiere al problema que debes solucionar, la función que desarrollarás. Por ejemplo, proporcionar formación, realizar pruebas de un producto o incrementar las ventas.

Las tareas se refieren a las actividades que necesitas realizar para cumplir con tu responsabilidad. Por ejemplo, preparar una presentación para un curso, mantener y programar un banco de prueba, analizar el mercado y contactar a un cliente.

Analiza con detenimiento todas las actividades de tu equipo y una vez lo tengas claro, identifica las tareas, esfuérzate por llegar al máximo detalle posible para describirla, descomponerla. Indica también las herramientas que usas: software, hardware, recursos humanos, físicos e intelectuales, formatos de documentos y flujogramas.

Ahora puedes agrupar las tareas por afinidades o por responsabilidades que satisfacen.

Si, por ejemplo, tu responsabilidad es “Dar soporte y formación”, las tareas correspondientes podrían ser: entender necesidades, realizar entrevistas comerciales, visitar a los clientes, formar comerciales, contestar  consultas, crear documentos didácticos, redactar presentaciones y vídeos.

¡Céntrate en lo que se hace, no en lo que te gustaría que se hiciese!

Para hacer bien este ejercicio hay que partir de la situación real, no de lo que nos gustaría. Hay que hacer una fotografía fiel de la realidad. Solo desde ésta, podremos poner objetivos de mejoras. Si la fotografía no es real, cualquier acción que planteemos será ficticia y no llevará a ningún resultado.

Sin embargo, si se te ocurren procesos mejores o nuevas tareas, no las dejes escapar, apuntalas en una hoja -o archivo- para que una vez tu departamento esté estabilizado, las puedas retomar y poner en funcionamiento.

Las tareas administrativas

Separa las tareas administrativas del resto, son las que solo te competen a ti como gestor, por ejemplo, marcar estrategias, analizar datos, crear estadísticas, reportar a dirección.

Descríbelas de la misma forma que las anteriores y asegúrate de identificar las herramientas y las habilidades que necesitas y formarte en ellas.

¿Y qué pasa con las habilidades?

El siguiente paso es analizar las habilidades necesarias para desarrollar cada tarea.

Identifica las habilidades que son necesarias y descríbelas con conceptos claros y unívocos, que no den lugar a dudas o malentendidos.
Te encontrarás tareas similares que necesitarán habilidades distintas. Por ejemplo, “visitar clientes en España” y “visitar clientes en Alemania” son similares, pero hay una habilidad muy importante que las diferencia: el idioma.

De la misma forma puede que necesites la misma habilidad en distintas tareas, pero a un diferente nivel de conocimiento, no es lo mismo poder comunicarse por correo en alemán, que saber mantener una conversación fluida. También en este caso es importante ceñirse a la realidad y realizar los análisis basándose en la efectiva necesidad que existe en ese momento.

No te inquietes si detectas que un compañero que se ocupa de tareas específicas, tiene limitaciones en alguna de las habilidades que tú consideres necesarias. Este análisis te permite poner remedio a esas limitaciones y perfilar un plan de formación especifico.

No obstante, ten mucho cuidado con no personalizar el análisis y dejar que tu opinión sobre tu equipo influya en el  objetivo.

Habilidades y funciones

Verás cómo las habilidades se agrupan naturalmente según ciertas afinidades.

Es lógico que para “Crear planos de CAD” se necesite saber ‘diseñar en CAD’ y ‘conocimientos mecánicos’ o para “Hacer oferta en alemán”, se necesite “conocer las tarifas”, “conocer los descuentos”, “dominar el alemán”.

Vistos de otra manera, estos grupos de habilidades describen las funciones -puestos de trabajo-. En el ejemplo anterior, tienes un “Diseñador CAD” y un “Área Mánager Alemania”. De esta forma las funciones están relacionadas con las tareas y las habilidades.

Evalúa a cada persona de tu equipo según las habilidades necesarias para su puesto y cruza lo que sabe con lo que debe saber. Identificar las funciones -como conjunto de habilidades- te servirá para afinar los planes de formación.

Puede pasar que la persona que cubre un puesto no tenga todas las habilidades necesarias para desarrollar sus tareas de forma óptima: conocimientos de idioma, estadística, finanzas u ofimática… Son todos aspectos, en los que se puede planificar una fonación siempre que haga falta.

Finalmente, perfila una descripción detallada por función, de forma que los compañeros de tu equipo sepan exactamente las tareas que tienen asignadas según el puesto que cubren.

Táctica y estrategia, esprint y maratones

Aprende a distinguir las tareas de corto y de largo plazo. Las que tienen que ver con operaciones puntuales dentro de un proyecto y las que tienen que ver con el logro global del proyecto.

Cada departamento se divide entre actividades tácticas y estratégicas. Si las identificas, podrás organizar los recursos para no descuidar lo que será importante a largo plazo; si no lo haces, tendrás todo perfecto para hoy o esta semana, pero el mes que viene o el siguiente tu equipo se caerá con el primer cambio de rumbo del mercado o de la empresa.

Seguimiento

¡Bien! Ya tienes tu tabla de tareas, funciones y habilidades… algo así:

equipo de trabajo
Ahora te toca mantenerlo y darle seguimiento.

Organiza reuniones semanales para tratar las actividades claves del departamento con un orden previamente establecido.

Realiza un seguimiento sobre cómo tu equipo invierte su tiempo para contrastar cuánto se dedica a cada una de las responsabilidades y para balancear los recursos y las prioridades.

Si lo antes expuesto está bien ordenado, al momento en el que sea necesario cambiar o ampliar las responsabilidades de tu departamento, será más fácil calcular los recursos que necesites.

¡Lo más importante!

Todo el sistema está montado: tienes tareas, responsabilidades, funciones y habilidades.

Por fin, ¿crees que has terminado? ¡Ni lo pienses!

Tu trabajo de gestor comienza ahora.

Nunca dejes de actualizar, revisar, ajustar y sobre todo PENSAR en cómo mejorar. Añade y organiza todo lo que entre nuevo y verás cómo tu cuadro de mando evoluciona con el tiempo.

Te sugiero que hagas una revisión profunda por lo menos cada semestre.

Truco de Outlook®

Te voy a enseñar un truco muy práctico para gestionar tu correo.

Te habrás fijado que en la cinta de opciones de Outlook tienes un desplegable “Categorizar”:

equipo de trabajo

Puedes crear una categoría para cada familia de tareas o responsabilidades y asignarla a los correos relacionados.

Si además, le asignas un marcador:

equipo de trabajo

Tendrás una lista de correos pendientes organizados por responsabilidades en la vista de Tareas de Outlook.

¡Pruébalo y cuéntame como te va!

¡OJO!

No uses Outlook como una lista de cosas que hacer. Puede ser engañoso. Simplemente categoriza los correos para darle un seguimiento de forma más fácil y luego gestiónalos dentro de tu espacio de trabajo -como OneNote, Evernote o papel y lápiz, el que prefieras- con listas To-Do de proyecto. Esto lo veremos mejor en otro post más adelante.

Para saber más

Espero que el artículo te haya sido útil y si tienes más preguntas o si necesitas una plantilla con la que comenzar, solo tienes que contactarme y estaré encantado de proporcionarte la ayuda necesaria.

Te dejo un par de enlaces que te pueden ayudar a organizar tus próximas reuniones. Este y este.

Además, volviendo a las diferencias entre táctica y estrategia, este artículo es de mucha ayuda para entender bien las diferencias.

Photo Credit Pexels.com.

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Portada

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

visita a fabrica
¿Alguna vez has visitado una fábrica, un centro productivo o un complejo de oficinas?
Estas experiencias siempre son interesantes pues nos permiten entrar en el día a día de otros y descubrir cómo solucionan los problemas ¿Pero cómo podemos sacarle todo el jugo a una visita a fábrica?
He tenido la oportunidad de visitar varios tipos de centros productivos: desde fábricas de motores diésel hasta plantas de inyección de plástico, desde fundiciones hasta almacenes automáticos, desde fábricas de placas electrónicas hasta embotelladoras de vino.
Cada planta es un mundo en sí y hay que saber reconocer y respetar las diferencias para poder ser un visitante discreto y al mismo tiempo sacar el máximo beneficio de la experiencia.

La visita a Fábrica

visita a fabrica
Imagina que te invitan mañana mismo a visitar la fábrica de una famosa empresa de productos alimenticios. ¿Cómo te prepararías para la visita? Para comenzar, podrías preguntarte qué esperas, qué harías tú para montar una fábrica de ese tipo: ¿Cuidarías la limpieza? ¿La iluminación? ¿El orden? o ¿Darías más importancia a las bocas de carga y descargas, el desecho de materiales o los espacio sociales para los empleados?
Haz una lista de todos los aspectos que se te ocurran y ponlos en orden de importancia. En tu visita fíjate en los que consideres prioritarios según la clase de proceso productivo que vas a visitar.
¿Está todo como te lo esperabas? Si es así, es una señal de que la fábrica está alineada con tus expectativas. De lo contrario, deberás  averiguar cuáles son los aspectos que sí se han cuidado en la realidad.
Seguramente te llevarás alguna sorpresa, tal vez lo que para ti es importante en realidad no lo sea tanto, sin embrago, descubrirás otros puntos que desconocías.
Haz preguntas, todas las que se te ocurran, con espíritu crítico para contrastar tus ideas y conocimientos con los de los expertos de ese sector.

A continuación, vamos a tratar una a una las áreas que forman una planta productiva.

Proceso productivo Lean manufacturing, Instrucciones, Organización y aprovechamiento del espacio.

Fíjate en la claridad y el orden en los que se desarrollan los procesos: ¿Hay carteles explicativos? ¿Hay un sistema Lean o similar para organizar los procesos?
Si tienes la impresión de que los operarios se mueven por la fábrica sin un orden, o si ves que herramientas, útiles y materiales no están bien organizados alrededor de los puestos de montaje, es una señal de que no se da mucha importancia a la organización.
El espacio alrededor de los puestos de trabajo debe estar identificado, medido, ordenado y limpio. Tener amplios pasillos o amplias zonas de maniobra puede parecer muy cómodo pero en realidad es una falta de eficiencia: más tiempo para los desplazamientos y el cuidado. El área de trabajo debe estar dimensionada según la tarea, si no pierde eficiencia.
Un proceso bien cuidado comienza por la organización (Modelos Lean Manufacturing 5S, Kaizen, Six Sigma), y pasa por la seguridad que transmiten los operarios en saber exactamente lo que deben hacer. La presencia de instrucciones en los puestos indica que hay un método implantado, además, si tenemos la oportunidad de verificar su calidad, sabremos el nivel de atención que se le dedica.
Los recorridos por la fábrica, tanto peatonales como de servicio, deben estar marcados y respetados. Las visitas deberán tener pasillos preferenciales.

El guía

Guiar una visita es una profesión en sí y hacerlo bien nos es nada fácil. Hay empresas que preparan guiones muy completos seleccionando la información que quieren transmitir a los visitantes según su perfil. No es lo mismo que nos visite un colegio, un potencial cliente o un posible inversor. Y hay empresas que lo dejan todo a la improvisación de sus empleados. Te darás cuenta enseguida del nivel de preparación de tu guía. ¿Sabe contestar a tus preguntas con seguridad o improvisa? Todo deberá de estar preparado para garantizar la seguridad y para transmitir una información correcta y completa al visitante.
Analiza el mensaje que te quieren trasmitir: toda visita guiada tiene un objetivo y tu guía tendrá uno también. Podría ser transmitirte valores como fiabilidad, conocimiento, tecnología, calidad. Si no sacas un mensaje claro es porque la visita no estaba bien programada y estructurada.

Limpieza

La limpieza es importante aunque no es lo único. Hay empresas que cuidan este aspecto exageradamente, al fin de cuentas es lo más rápido de conseguir y lo que más salta a la vista. Hay sitios donde solo se barre el polvo debajo de la alfombra y otros con un sistema estructurado de orden y limpieza a fondo.
Observa los detalles y los comportamientos de los trabajadores. Tener papeleras cerca de cada puesto es buena señal: significa que en el día a día es costumbre cuidar la limpieza.

Seguridad

La seguridad es tan importante para los visitantes como para los trabajadores que están todos los días en situaciones de riesgo. ¿Están las instrucciones de emergencia claras? ¿Están los empleados uniformados y con EPI adecuados? ¿Se admiten excepciones?
Es fundamental que todo el personal use los EPI, que estén señalados los riesgos y que haya procedimientos en caso de incendio o emergencia. También los visitantes deberán llevar al menos casco de protección, chaleco visible y zapatos (o punteras) de seguridad.

Iluminación y aire acondicionado

Las condiciones de trabajo son importantes. Cada vez más se cuida el bienestar de los empleados para que estén a gusto y así conseguir mejor nivel de calidad y profesionalidad en sus tareas diarias. Para ello es necesario que se cuiden aspectos tan sencillos como la iluminación o la climatización de los espacios de trabajo. Se da casi por sentado para los trabajadores de oficina, sin embargo, también los operarios deben tener un ambiente confortable, acondicionado, ventilado y con iluminación adecuada que les permita estar cómodos en sus puestos y desempeñar sus tareas de la forma óptima.
La medida en que estos aspectos se cuidan te indicarán como la empresa cuida del verdadero bienestar de las personas.

Relaciones

Las buenas relaciones, la confianza y la ayuda entre compañeros, es fundamental para que se puedan mantener altos niveles de calidad y productividad y la empresa debe facilitar estas condiciones. ¿Hay espacios comunes confortables, como una sala para el almuerzo o una cantina donde los empleados puedan estar cómodos y disfrutar de sus descansos?

No olvides saludar con una sonrisa y agradecer a los trabajadores, tanto los que te acompañen como los que no. Su puesto de trabajo es su ambiente, respétalo.

Para saber más

Puedes profundizar tus conocimientos de Lean manufacturing y métodos de organización. Hay empresas que se dedican exclusivamente a esto y ofrecen sus servicios de asesoramiento. Un ejemplo es LeanSis.
Los Equipos de Protección Individual están regulados por la Directiva 89/686/CEE, se trata de cualquier dispositivo o equipo que sirva para realizar un trabajo en seguridad y que deberá de ser usado y llevado por el trabajador. Son muy importantes para garantizar la seguridad laboral.

Photo credit Pexels.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

pensamiento creativo

Al  enfrentarte a una situación recurrente, es posible que te encuentres siempre con la misma dificultad, sin poder ver  nuevas soluciones; lo que debes aplicar es el pensamiento creativo.

Esto pasa porque sueles pensar siempre de la misma forma y aplicas los mismos razonamientos y principios. Sin duda, puedes enriquecer tu abanico de soluciones a través de la experiencia y con la formación, aunque esto sea válido a mediano y largo plazo. Sabes que las ideas que se te ocurren hoy, no son las mismas de hace unos años. Entonces ¿qué podemos hacer para fomentar el pensamiento creativo a corto plazo?
Te dejo aquí una técnica que llevo usando y aplicando desde hace tiempo; es sencilla y muy eficaz para salir de las casillas de nuestra habitual forma de pensar.

¿Cómo se fomenta el pensamiento creativo?

pensamiento creativo

¿Cuántas veces te has bloqueado ante un problema? ¿Cuántas veces has pasado horas buscando soluciones a una cuestión para acabar haciendo siempre lo mismo porque ‘no se te ha ocurrido’ nada nuevo?

Imagina una discusión entre vecinos acerca del perro que ladra toda la noche. Cada uno tiene su idea preestablecida y se prepara para sacarla y  defenderla delante del otro. El amo querrá defender su derecho a que el perro ladre -al fin y al cabo es un perro- y el vecino querrá preservar su derecho al silencio y al descanso.
Aparentemente, las dos posiciones son incompatibles y podrían llevar a extensas discusiones en un bucle sin fin de explicaciones y razonamientos para soportar una u otra idea. La cuestión es que cada una de las ideas expuestas  es legitima y seguramente cada razonamiento sea correcto y justo, desde el punto de vista de cada quien.
Sin embargo, debemos buscar una solución, una solución que les valga a las dos partes y que respete las necesidades de ambos. Dando por sentado que los dos actúan con buena fe y están dispuestos a analizar la situación y negociar algo,  en el interés recíproco podremos comenzar un proceso de pensamiento creativo en busca de  alternativas que les permitan apartarse de las ideas preconcebidas: ‘quítame el perro del medio’ por un lado y ‘ponte tapones si te molesta’ por el otro.
Fomentar el pensamiento creativo y buscar alternativas también quiere decir investigar el origen del problema, analizarlo con claridad y aproximarse desde el otro lado.
Si el perro ladra mucho de noche, tal vez haya algo que le asusta; algo como una luz, un sonido, un pasaje de coches. ¿Se podría cambiar de sitio para evitar que ladre?
Quizá baste sacarlo a dar un paseo antes de la hora de acostarse, para que se canse y haga sus necesidades. Tal vez el vecino podría quitar esa jaula de pájaros que molesta al perro desde ese lado de la casa, o apagar esa luz que lo tiene despierto y atento.

Pero ¿cómo podemos llegar a ver estas nuevas posibilidades?

Para analizar todos los aspectos de una situación y sacar soluciones creativas a un problema, podemos usar el método de los seis sombreros.
Cada persona tiende a pensar de la misma manera y le resulta difícil hacerlo de otras formas: el pesimista, piensa en negro y el optimista en rosa. Edward De Bono, el padre del “pensamiento lateral“, propuso en 1985 un método original y de gran éxito para acostumbrarse a pensar de seis modos diferentes.
Cada modo se ha equiparado con un sombrero que se pone y se retira, según sea necesario.
Los sombreros son de seis colores simbólicos.
  • El sombrero blanco (un folio blanco, la nieve) es el razonamiento analítico e imparcial. Se trata de informarse de los hechos tal como son, sin juicio. Se realiza aquí el análisis de datos, la recopilación de información.

Volviendo a nuestro ejemplo: ¿Cuánto ladra el perro? ¿A qué hora? ¿Por qué molesta? ¿Qué hace el vecino en el momento en qué ladra el perro? Sin juzgar y sin sacar conclusiones, analizamos los hechos y anotamos hasta el detalle más insignificante.

  • El sombrero rojo (el fuego, la pasión) es la libre expresión de las emociones. Desde allí puedes expresar tus emociones, sugerencias y frustraciones. Libera, no solo las emociones positivas también, los sentimientos negativos como la aversión, la ira o el miedo.

Es el momento del desahogo: ¡Ese perro lleva molestándome desde..! ¡Estoy cansado de no poder dormir! ¡Mi perro no es nada comparado con tus pájaros! y así, saldrán nuestras tensiones y rencores, pero siempre ¡Sin perder las formas!

  • El sombrero negro (la noche, el duelo) es el abogado del diablo. Es aquí cuando detectas los aspectos negativos, las razones por las que ‘no puede funcionar así’.

Piensas que no hay soluciones? ¡Exprésalas!

  • El sombrero amarillo (el sol, el oro) es el abogado del ángel. Te invita a ser positivo y destacar las ventajas, las oportunidades, las buenas intenciones.

Si ves posibilidades levanta la mano. ¡Vamos a buscar una solución, en fin, somos vecinos! ¡Sé que no lo dices con mala intención! ¡Quiero ayudarte!

  • El sombrero verde (la naturaleza, la calma) es la creatividad. Busca salidas creativas, nuevas ideas, análisis y propuestas de mejora. Te conmina a atreverte a decir lo más raro e inusual.

¿Qué pasaría si…… moviera al perro de sitio? ¿Usarás tapones de oído? ¿Y si levantáramos una pared? ¿Una  caseta para el perro? ¿Es posible cambiar los pájaros de allí?

Y así hay que seguir hasta que encuentres una o varias ideas que establezcan el acuerdo.

  • El sombrero azul (el cielo, ‘lo de arriba’) es el orden. Ahora se trata de establecer las prioridades, los métodos, las secuencias funcionales. Este sombrero lo lleva quien planifica, organiza, establece las reglas del juego y debe hacer ver a los demás de forma sencilla e intuitiva como en el sistema de los sombreros se desarrolla.
 

Una cuestión de lenguaje

Para mantener una actitud positiva y colaborativa en todos, hay que usar el lenguaje adecuado. Si digo:
“tratad de ver las cosas de forma un tanto más positiva, de lo contrario no llegamos a ningún sitio”
consigo en respuesta:
“yo soy así, además, los hechos me dan la razón”.
Sin embargo, si uso la expresión:
“bueno, ahora quítate el sombrero negro y dime cómo se ve la cosa con el sombrero amarillo”
Propongo como una analogía, un juego de mimo, un cambio de mentalidad y se la pongo difícil hasta al más cascarrabias para que relance sus frases negativas y preconfeccionadas.
Los seis sombreros representan pares opuestos, antagónicos o complementarios. La frialdad del blanco se opone al calor del rojo; el pesimismo del negro se opone al optimismo amarillo; la verde creatividad se complementa con el azul de las reglas y del orden.
Una buena sucesión puede ser:

BLANCO ⇒ ROJO ⇒ NEGRO ⇒ AMARILLO ⇒ VERDE ⇒ AZUL

Aunque el método y los distintos sombreros se pueden utilizar libremente.
Los sombreros, también se pueden usar individualmente, en el sentido de que te puede interesar la simple recogida de datos, dejando de lado los sentimientos. También pueden ser utilizados para regular una reunión, para que los participantes sean menos agresivos y más colaborativos. Con este método nadie defiende su propia manera de pensar, sino un simbólico sombrero. Además, es útil para poder abordar un problema pensando todos de la misma forma. Para ver mejor los resultados de la reunión, puede crear seis pizarras apuntando lo que sale de cada sombrero.

Para saber más

En YouTube hay un resumen en vídeo del método de los seis sombreros.
También te recomiendo visitar la página oficial de Edward de Bono.

Photo credit Pexels.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

Alguna vez te has preguntado ¿qué hay detrás de esos vídeos tan guapos que ves en YouTube? Hay trabajo y técnica. Aunque dure pocos minutos, la preparación de un vídeo de calidad puede requerir horas o días. Desde el guion hasta el montaje, hay que respetar unos pasos concretos y dedicarles atención para poder sacar algo verdaderamente bueno.

Esta guía te enseñará el proceso para realizar un vídeo de calidad, además podrás conocer las herramientas necesarias para su creación.

¿Cómo se hace un vídeo?

Todo comienza en elaborar un concepto de lo que quieras realizar: ¿qué historia quieres contar?, ¿qué emociones pretendes transmitir?, ¿cuál será tu mensaje?, ¿cómo puedes representar tu idea?. Imagina todas las posibles variantes, elige una y transformarla en un producto viable. Hay que capturar la atención del espectador, hay que tener en cuenta cómo lo hacemos. La idea se concreta a través del guion. Una vez tengas el borrador de tu vídeo, deberás conseguir las herramientas para grabar las imágenes que buscas. Presta mucha atención a la cámara y al lente que vas a usar.

Necesitarás un programa de editing de vídeo para el montaje posterior y tal vez comprar algunas músicas para ponerlas de fondo. Si grabas con tu reflex, monta una lente luminosa y llévate baterías de repuesto.

Las tomas deberán de ser cortas, unos 30 segundos, para poder ser montadas con facilidad. Y sobre todo… ¡Diviértete!

¿Qué es el guion?

El guion será la guía para realizar tu vídeo. Comienza escribiendo en un borrador todo lo que tienes en la cabeza. Puedes describir las escenas tal y como te las imaginas o pintar rectángulos en un papel y dibujar libremente como si se tratara de capturas de pantalla. Apunta el texto del narrador o los diálogos que necesites. Anota los colores que usarás y las ambientaciones (interior, bosque, playa…).

Sigue trabajando hasta que te sientas totalmente satisfecho, necesitarás hacer varias revisiones. Te sugiero evitar añadir demasiados elementos si no tienes mucha experiencia. ¡Menos es más! Deja el guion sencillo para comenzar a tomar confianza con estas técnicas. Poco a poco irás controlando más y podrás añadir elementos artísticos y creativos.

Planifica tus sesiones

Para grabar las escenas que has diseñado necesitarás actores, cámaras, escenarios, entre otros. Requerirás planificar tiempos y lugares. Si grabas en exteriores, ten cuidado con la luz natural y el tiempo que tendrás a disposición. Con respecto a las herramientas, no te harán falta costosas cámaras profesionales: con una reflex entry level y una lente luminosa, podrás lograr grabaciones excelentes. Solo debes procurar contar con algunos accesorios como un buen trípode, un mando para control remoto y parasoles. Un accesorio a destacar es la batería. La grabación de vídeo gasta mucha energía, necesitarás una o dos baterías de repuesto según la duración de tu sesión. Haz alguna prueba con antelación para poder calibrar la autonomía de tu cámara.

El team. Pídele a alguien que te acompañe y te ayude a encontrar el sitio adecuado. Tal vez necesites autorizaciones si quieres grabar en un lugar privado o en algún sitio de interés. Ten en cuenta que hasta en las estaciones de tren y metro es necesario pedir autorización o te arriesgas a que te exijan borrar las grabaciones.

Ropa. Mejor no dar nada por sentado: prepara ropa cómoda, con muchos bolsillos. Procura estar arreglado para poder presentarte como un profesional pero también cómodo para ponerte de cuclillas, arrodillarte, moverte para capturar desde ángulos interesantes, entre otras cosas.

El tiempo. Al principio, se pueden presentar muchos contratiempos por lo que es conveniente comenzar tan pronto sea posible en la mañana. Ten cuidado con los horario de puesta del sol y mira las previsiones para poder organizarte con las condiciones que necesites, bien sea de lluvia, sol o tormenta. ¡Y cuidado con el viento! Puede generar vibraciones en la cámara, desestabilizar el trípode y fastidiar a tu trabajo.

Las técnicas de vídeo. Algunos consejos sencillos para mejorar tus tomas: enfoca en manual aprovechando el zoom digital de la pantalla y no confíes en el enfoque automático. Ten mucho cuidado con las ISO altas y ajústalas manualmente a niveles que no provoquen ruido. Utiliza siempre un trípode y dispara con el mando a distancia. Graba la misma escena varias veces y desde ángulos distintos, coloca personas y objetos teniendo en cuenta las reglas de composición fotográfica. Graba planos de al menos 30 segundos y usa el anillo del zoom para difuminar los últimos 2-3 segundos -así las transiciones serán más fáciles durante el montaje-.

¡OJO! estudia el manual de tu cámara! Aprende sobre la exposición manual, el zoom de visualización y las demás funciones vídeo que tenga tu dispositivo.

Prepárate para el montaje

Cuando tengas tus tomas preparadas, deberás buscar un programa para montarlas. Sigue tu guion y añade las músicas, las infografías, las voces y los elementos audios que tengas pensado.

Intenta mantener las escenas en movimiento, el vídeo debe ser entretenido y nunca estático. Deja planos fijos y monólogos para cuando seas experto.

Para saber más

Te dejo aquí un excelente artículo sobre el vídeo reflex Blogdelfotografo.com y un enlace donde podrás encontrar recursos para descargar música libre de derecho Marketingandweb.es.

Esta es mi herramienta favorita para el montaje, Wevideo.com, muy intuitiva y con tutoriales muy sencillos y útiles. Por último, la composición fotográfica es un arte muy complejo, puedes aprender las reglas básicas con este artículo de Dzoom.org.es.

Photo credit Pexels.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

Planificar una reunión de trabajo efectiva, requiere método y atención o estará destinada al fracaso. ¿Cómo podemos asegurarnos de que todas nuestras reuniones sean un éxito?

¿Cómo planificar una reunión eficaz?

 

Aquí encontrarás una guía simple y práctica, un patrón que te llevará por todos los pasos, desde la preparación, hasta el cierre de reuniones eficaces. No hay que dar nada por sentado y analizar minuciosamente cada punto para no dar lugar a desagradecidos problemas. Los pasos que vamos a analizar son la preparación, la introducción, el desarrollo, el cierre y el seguimiento.

 

La planificación de una reunión efectiva.

Preparación.

La preparación es clave, de allí depende mucho tu éxito. Tienes que definir un claro propósito para tu reunión: ¿es informativa, consultiva, creativa o formativa? Establece en primer lugar el objetivo.

Ahora piensa en los asistentes. Antes de invitar a alguien reflexiona detenidamente sobre si es realmente necesario, no añadas colegas solo para “que estén enterados”. Invita solo a quienes tienen algo que aportar. No te guíes por simpatías, ni busques aliados y, recuerda, menos es más. Cuanta menos gente consigas invitar, mejor. Si tienes dudas con alguien, pregúntale con anterioridad si le interesa asistir, o ponlo en el campo ‘opcionales’ de tu invitación.

Establece siempre una agenda y un orden del día, por sencillo que sea, esto te permitirá estar seguro de que todos manejan la información del tema a tratar y cuáles son los tiempos. Por ejemplo, dedica cinco minutos a la introducción, diez a la presentación del asunto, treinta al debate, diez para las conclusiones y cinco para el cierre.

La agenda debe ser realista, no la sobrecargues y no estires los tiempos. Se debe ajustar al contenido, no al revés. Si ves que la agenda da para mucho, divídela en dos o mas reuniones.

Cuando tengas claros los tiempos, pregúntate qué herramientas vas a necesitar. Tanto si prefieres un Power Point, como improvisar con una pizarra, asegúrate de que esté preparada. Chequea si hay proyector y reserva una sala bastante grande para que todos estén cómodos y sin distracciones.

Envía tu invitación por Outlook indicando el lugar, previamente reservado y la agenda.

Introducción.

Es el momento de la reunión: llega unos minutos antes, prepara la sala y comienza puntual aunque no hayan llegado todos los invitados. Solo deja cinco minutos de cortesía Esto será una muestra de respeto hacia los que sí han llegado puntuales y una señal de que no podemos esperar a los que se han retrasado.

Introduce la reunión breve y claramente, indicando el asunto, el objetivo (propósito) y la agenda. Asegúrate de involucrar a todos desde el primer momento.

Desarrollo.

Ya entras en el vivo de la reunión. Dependiendo del propósito será mejor hablar o escuchar. Si estás informando de algo, necesariamente serás el protagonista y dejarás los comentarios y críticas para el final. Pero si es una reunión con la que pretendes consultar algo, deja primero hablar a los demás. Solo al final aporta tu punto de vista como estímulo para seguir con la conversación.

Liderar la reunión quiere decir dosificar las intervenciones, hacer que todos hablen, estimular los comentarios.

Si los asistentes comienzan a desviarse del tema principal, detenles, modera los tonos. Si aparecen conflictos busca puntos de unión, fuerza los más conflictivos a una postura más neutral.

Observa la actitud de cada asistente: ¿notas cansancio, impaciencia, nerviosismo, aburrimiento, interés, respeto mutuo?, ¿quién habla y quién no?, ¿quién se opone?, ¿quién interrumpe?. Observar te servirá para sopesar las opiniones y para saber a quién involucrar en el futuro.

Si la conversación se estanca o el conflicto sube de tono, es mejor parar, hacer un descanso o cerrar la reunión y retomar el tema en otro momento.

Para gestionar la reunión recurre a estas herramientas. Pide a los participantes tomarse unos minutos en silencio para pensar qué quieren decir respecto al tema e invítalos a anotarlo en un papel o en un post-it -previamente distribuido por ti-. Este ejercicio puede ser individual o en pareja dependiendo del número de personas. Una vez pasado el tiempo, recoge todos los post-it y pégalos en la pizarra, organízalos, ordénalos en un mapa mental, solapa los duplicados pero sin descartar ninguno. También puedes pedirle a cada asistente que lea sus notas -sin post-it- y tú las apuntas organizándolas y anotando las repeticiones. Otra forma de comenzar el debate es a través de una ronda de preguntas, esto activa la comunicación y rompe el hielo obligando hasta a los más tímidos a participar. Dependiendo del grupo puede ser mejor una de estas metodologías o una lluvia de ideas más abierta, todo depende de tu elección y preferencias.

Cuando el grupo haya expresado todas sus ideas podrás dar tu punto de vista para alimentar reacciones y seguir aportando información. Recuerda, en ningún momento fuerces la toma de decisión. Si el tiempo no ha sido suficiente planifica otra reunión para terminar.

Deja los últimos cinco minutos para resumir y acordar el siguiente paso. Termina SIEMPRE a la hora establecida.

Cierre.

Es el momento del cierre. Debe quedar claro para todo el mundo cuáles son las conclusiones y cuál es el siguiente paso. Resume en voz alta tus apuntes y anota comentarios, anuncia el acta que vas a hacer y que todos deben compartir. El siguiente paso es escribir un documento formal, éste debe ser práctico, tipo lista y fácil de leer, que indique claramente la acción, el responsable y el plazo de ejecución.

Si no se hubiese llegado a un acuerdo sobre fechas o responsables, indícalo. No te preocupes por hacer el ‘acta perfecta’, sino por hacer un acta real.

Puedes descargar un formato de acta de reunión de trabajo aquí.

Seguimiento.

La reunión no acaba con el acta, es necesario hacer un seguimiento de lo que se ha acordado y de su cumplimiento.

 

Esquema de resumen:

Preparación

  • Definir el propósito: informar, consultar, decidir, explorar, instruir.
  • Valorar alternativas: ¿la reunión es realmente necesaria o hay otras maneras de perseguir el propósito?
  • Establecer los asistentes que realmente puedan aportar algo.
  • Establecer la metodología, lluvia de ideas, ronda de preguntas, post-it individuales, etc.
  • Realizar una agenda realista y no sobrecargada.
  • Preparar sala y herramientas necesarias, cuidar la logística.

Introducción

  • Comenzar a la hora (máximo 5 mn de cortesia).
  • Comunicar agenda, objetivos, procesos, horarios.

Desarrollo

  • Involucrar a todos los participantes.
  • Buscar puntos en común entre las posiciones aparentemente contradictorias.
  • No perder de vista el tema principal, reconducir los posibles desvíos.
  • Observar la actitud de los asistentes.
  • Interrumpir para un descanso si es necesario.
  • No forzar la toma de decisiones.
  • Dejar cinco minutos para el cierre.

Cierre

  • Resumir verbalmente.
  • Recoger las conclusiones de todos los asistentes.
  • Terminar a tiempo.
  • Crear y compartir una acta por escrito.

Seguimiento

  • Dar continuidad a las decisiones o acciones.
  • Comprobar acciones y plazos.

Para saber más

Te remito a este post donde podrás aprender como establecer que tipo de reunión necesitas.

Photo Credit Pexels.com.

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

 

¿Estás cansado de perder el tiempo con reuniones improductivas? Sean muchas o pocas, estoy seguro que tienes que atender una cantidad de reuniones en las que querrías salir corriendo. Tanto en aquellas donde el anfitrión eres tú, como en las que no, te habrás preguntado mil veces qué podrías hacer para cambiar esa situación y hacer que todas tus reuniones sean eficaces. Aquí tienes unas claves para que puedas ponerte manos a la obra y cortar con las pérdidas de tiempo.

Cómo organizar una reunión eficaz.

La mayoría de las reuniones que nos dejan esa mala sensación de haber perdido el tiempo, proceden de una mala organización. Las reuniones, para ser eficaces, deben ser planificadas y organizadas con cuidado y atención. Deberás de ser tú el primero que haga un esfuerzo para que la reunión sea útil y productiva.

Reflexiona sobre los distintos aspectos que trataremos, irás descubriendo muchas herramientas para crear y gestionar tu reunión eficaz. ¡Pero ojo! tienes que ser honesto contigo mismo y reconocer desde el minuto cero lo que estás haciendo mal. No se trata en ningún momento de auto-evaluarte, sino de mejorar.

El propósito de la reunión eficaz.

Ante todo establece muy claramente el PROPÓSITO de la reunión. Estamos acostumbrados a poner toda reunión en el mismo saco, pero hay distintos tipos y cada una necesita una estrategia distinta.

La reunión informativa.

Cuando has tomado una decisión relevante para tu equipo o colaboradores y necesitas informarles de ella, cuando desde dirección se establecen nuevas reglas de convivencia o norma de uso de espacios comunes, te interesa hacer una REUNIÓN INFORMATIVA. El objetivo de la reunión informativa es el de comunicar una decisión ya tomada, oficializar una nueva medida, poner en ejecución una nueva norma. Los asistentes serán conscientes de que la decisión ya está tomada e irán a la cita con curiosidad y ánimo de escuchar. Si hubiesen comentarios o críticas sobre la decisión comunicada, podrás pedir que se dejen para el final, escucharlas atentamente, anotarlas y comunicar que se tomarán en cuenta para la siguiente revisión de la medida.

La reunión consultiva.

Otras veces, te interesará reunirte con tu equipo o con tus colegas de otro departamento para consultar su punto de vista y recaudar información antes de tomar una decisión sobre un tema concreto. En este caso, es fundamental dejar claro de antemano cuál es el tema para que los asistentes se puedan preparar. Una vez expuesto el asunto de la reunión, deja hablar a los demás sin interrumpir y teniendo cuidado de que todos puedan opinar. Controla los más expresivos y anima a los más tímidos. Observa, escucha, recauda información, anota. No des tu punto de vista, simplemente estimula la conversación e intenta sumar puntos de vista distintos. Este tipo de reunión se llama REUNIÓN CONSULTIVA. Su objetivo no es el de tomar decisiones sino recaudar información. No apresures a nadie, ni a ti mismo, para llegar a una conclusión y deja claro que la reunión no sirve para ello, sino para debatir, analizar y proponer. Ayúdate con herramientas que fomenten el flujo de ideas: deja un paquete de post-it para que cada uno vaya apuntando sus ideas y luego pégalos en la pizarra, usa colores distintos para apuntar todo y organizar la información, usa rondas de preguntas para que todos hablen.

La reunión decisoria.

El siguiente paso se dará en la REUNIÓN DECISORIA. Tras haber recopilado información sobre el asunto a tratar, podrás consensuar una decisión. La función de mediación -o facilitación- es fundamental. Es muy probable que se generen opiniones distintas y contradictorias. Deberás reunir los puntos de vista, acomunar, sumar, buscar compromisos, negociar para que la decisión final sea lo más compartida posible. Recuerda: no es TU decisión, es la decisión del grupo. Si por el contrario, estás interesado en decidir solo, sin tener en cuenta a los demás, no necesitas una reunión decisoria, sino tomar la decisión en solitario y convocar una reunión informativa. Asegúrate de que los asistentes sepan que están allí para que su punto de vista se tenga en cuenta. Fomenta la participación, la confianza, la implicación.

Estas últimas dos reuniones -consultiva y decisoria- pueden coincidir o no en una misma sesión, depende de la envergadura del tema a tratar. No apresures y deja que las ideas fluyan sin cortarlas. Si fuese necesario realizar varias reuniones sobre el mismo tema, que así sea.

La reunión creativa.

Una variante de la reunión consultiva es la REUNIÓN CREATIVA. Pedimos ayuda a los asistentes para buscar una interpretación ‘out of the box’ a una cuestión. No necesariamente se trata de consultar para tomar decisiones, si no podría tratarse de buscar otros puntos de vista para entender una situación compleja. Piensa muy bien a quien invitas: buscas creatividad, armonía, diversidad, positividad, confianza. Piensa en quiénes reúnen estas características. La mayor dificultad de liderar una reunión creativa, es liberarse del prejuicio y evitar la ironía cuando salgan propuestas aparentemente disparatadas. Recuerda que las ideas más raras son las más valiosas, pues lo obvio lo puedes pensar tú solo. Además, por fantasiosa e irreal que puedan parecer algunas aportaciones, siempre serán útiles para inspirar otras ideas, hasta llegar a la clave que buscas. Como en la reunión consultiva necesitarás pizarras, papeles, post-it para alimentar la creatividad.

La reunión Instructiva.

Por último, existe la REUNIÓN INSTRUCTIVA, el cursillo. Aun siendo la más fácil de identificar, puede generar dudas si los asistentes no se ven beneficiados por la inversión de tiempo. Transmite con claridad el asunto y el porqué les beneficia. Deben querer aprender y prestar atención o tendrán la sensación de estar perdiendo el tiempo. También son importantes los medio como proyectores y pizarras Asegúrate de tener lo que necesites y que no ocurran contratiempos.

Conclusiones.

Con esta información podrás planificar mejor tus próximas reuniones y aprovechar mejor las que organicen los demás. Aunque no seas el anfitrión, puedes colaborar en la preparación y ayudar  a los asistentes a identificar el propósito y la actitud más útil.

Ahora tienes una herramienta más para hacer que tus reuniones sean productivas, habrá más información en próximos posts para que paso a paso puedas planificar, desarrollar y cerrar en la mejor forma.

Photo Credit: Pexels.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.

 

Seguro que llevas bien tus tareas diarias. El desayuno a las siete horas, vas al trabajo entre las ocho y las ocho y media. Llegas a la oficina, reunión con tu equipo, café a las diez y media y comida a la una. Pero ¿cómo reaccionas a los imprevistos? ¿Qué pasa cuando de repente tienes que modificar tu agenda  y añadir nuevas tareas que no estás acostumbrado a gestionar? 

Trucos que te ayudarán a organizarte en caso de imprevisto.

Hay ocasiones, tanto en el ámbito laboral como en el ámbito familiar, en las que necesitamos revisar nuestras rutinas y encargarnos de cosas nuevas.

Pueden ocurrir eventos inesperados. Un primo que nos visita sin avisar nos obliga a salir antes del trabajo para acompañarle de turismo y aprovechar el tiempo con él. Una enfermedad improvisa de un colaborador hace que debamos gestionar sus tareas sumándolas a las nuestras. Un viaje que nos surge de repente, nos pone patas arriba los planes de la semana. Recientemente, hemos tenido que gestionar en familia un curso de Yin Yoga que mi esposa ha tenido que atender desplazándose lejos de casa durante casi dos semanas. He tenido que ocuparme de mi trabajo y de las demás tareas familiares que normalmente compartimos, y por supuesto, sin dejar nada descuidado y al azar.

Afortunadamente hay métodos para salir del impasse, gestionar la emergencia y evitar el estrés a pesar de los cambios.

Los pasos para gestionar cualquier imprevisto

Primero: respira hondo y analiza la situación. No te dejes sobrepasar por el pánico, solo conseguirías empeorar las cosas.

Debes adelantarte a los posibles problemas y sobre todo, hacerlo sin estresarte y sin generar estrés en las personas  a tu alrededor. Te sugiero hacer tres cosas: Analizar, Planificar, Ejecutar (recuerda: A, P, E) en este mismo orden, ello te permitirá realizar un plan de emergencia hecho a tu medida y a la situación;  además, te ayudará a organizarte en caso de imprevisto.

Analizar

Siempre hay que comenzar con un análisis exhaustiva de las circunstancias. Pocos minutos serán suficientes para evitarte problemas y percances inesperados que te harían perder tiempo y te sacarían de quicio.

Analiza la situación: haz una lista de todas las tareas que deberás realizar. ¡Todas! No dejes ninguna, aunque te parezca que algunas no tienen importancia, debes incluirlas todas en la lista. Usa el modelo que se ofrece en este enlace, un papel y un lápiz, una app en tu móvil o un documento de World, según te sientas más cómodo. Acuérdate  de ir apuntando en negro las tareas habituales y en rojo las que llamaremos de emergencia. Estas últimas, son las que te han llegado por sorpresa y que no estás acostumbrado a manejar. Ahora, para cada tarea establece si es imprescindible o si la puedes retrasar, y en este caso, apúntate quién será la persona con la que negociarás el retraso.

Analiza los recursos: para cada tarea, tanto negras como rojas, indica a quién puedes pedir ayuda o bien puedes delegarla. Hazte estas preguntas: ¿qué necesito para la tarea? ¿Quién me puede ayudar? ¿La puedo delegar?

Analiza la tarea: No des nada por sentado. Reflexiona sobre cada tarea en profundidad. Pregúntate, ¿ es importante? ¿Qué pasaría si me la saltara? ¿Puedo hacerla de forma más sencilla?

Toda las respuestas que des a estas preguntas te ayudarán a entender mejor las tareas y las posibles soluciones que tienen.

Planificar

Una vez tengas la lista con la panorámica de todas las tareas, empieza a eliminar las prescindibles, las que puedes delegar y retrasar. Ponlas todas en otra lista y contacta a quien debas avisar del retraso.

Ahora prepárate una agenda donde aparezcan todos los días del plan de emergencia. Usa este modelo, una libreta, una pizarra o el calendario del móvil, como te sea más eficaz. En esta agenda ve poniendo las tareas imprescindibles e indica entre paréntesis los recursos que haz identificado como útiles. Encárgate de que aquellos recursos y herramientas que indicas, estén disponibles en el momento en que te hagan falta. Entra al detalle de la planificación: los tiempos y los materiales necesarios. No dejes nada a la improvisación.

Contacta con antelación las personas que te pueden ayudar y dales tiempo de organizarse a su vez. Consigue los materiales y las herramientas que te servirán de auxilio, asegúrate de que esté todo en su sitio en el momento en que lo necesites.

Solo una minuciosa planificación te evitará problemas.

Ejecutar

Esta es la parte más difícil. Una vez tengas la agenda actualizada con las tareas habituales, las de emergencia y los recursos, debes de ejecutar el plan sin excepciones, sin improvisar y tachando las tareas conforme las vayas realizando.

Es importante, la base de este método está en pensar una sola vez  y emplear tu cerebro para actuar en el día a día con eficiencia y creatividad, sin tener que recordar recado tras recado.

Si comienzas a improvisar, cambiar y adaptarte ‘sobre la marcha’ entonces el esfuerzo habrá servido a medias; seguirás estresándote y dejarás algo atrás.

Revisa todas las mañanas tus planes, y si necesitas cambiar algo, hazlo, pero solo en ese momento de revisión. No pongas en discusión los planes continuamente o será contraproducente.

Por último, no subestimes dejar algo de tiempo para ti: un libro, algo de ejercicio, una sesión de meditación. Algo que te haga sentir mejor. Aunque aparentemente te haga perder tiempo, te servirá para mantenerte energético y estar centrado.

Para saber más

Puedes profundizar tus conocimiento de gestión de tareas con el método Getting Things Done -GTD-, un libro sin duda útil para reflexionar sobre tu forma de resolver a corto y largo plazo.

Sobre Yin Yoga puedes encontrar información en Wikipedia.org y también puedes consultar la web de una prestigiosa escuela que tiene cursos también en España Mindful Yoga Academy.com

Photo Credit: Pexels.com

Déjame el email para recibir nuevos artículos.

Descarga GRATIS Genset Fácil Lite, el curso sobre grupos electrógenos que simplifica conceptos de ingeniería con un lenguaje sencillo.